Correr para sobrevivir.

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    Aureus
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    Correr para sobrevivir.

    Mensaje por Aureus el Jue Ene 20, 2011 4:09 pm

    -Tatará- Ta tá - El chico, disimuladamente y de forma nerviosa, miraba hacia todos lados mientras tatareaba una canción. Se disponía a salir con los brazos cruzados sobre su pecho del centro comercial. Aquel lugar era enorme; estaba lleno de comercios de todo tipo, incluso un supermercado; y de allí venía Aureus. Su instinto de supervivencia le obligó en cierto modo a robar de allí una barra de pan.

    -EH TÚ, LADRONZUELO- -Oh oh~...- Al girar la esquina, la visibilidad de la calle contigua de aquellos pasillos del centro comercial, dejaron ver al encargado de aquel supermercado. Se había quedado en la puerta del establecimiento, a ver si reconocía a algún transeúnte de cabellera roja y 1´50 de estatura al que pudiese inculpar de la desaparición de la barra de pan.

    Aureus introdujo por el cuello de su camiseta su diestra y sacó la barra de pan, tragando saliva y separando los pies al instinto del grito, mirando a diestro y siniestro rápidamente. Los policías de aquel lugar, miraron la escena, su reacción nerviosa lo había delatado como el culpable del robo, y los policías empezaron a correr despacio, y a separarse, mientras el encargado venía por otro flanco...

    El niño optó por ir hacia atrás... Comenzó a correr, y cuando llegó a la próxima bifurcación, vio como en la planta inferior había una escalera mecánica a unos 7 metros en un hueco de la 3º planta donde él se encontraba... -Bien... lo haré.- Pensó detenido mientras los policías ya estaban esprintando en pos de coger al niño...

    A dos metros de los policías, el muchacho asintió con la cabeza y apoyó su mano libre en el borde del vacío, que daba a las escaleras mecánicas, las cuales estaban en constante movimiento. el brazo del policía se estiró, pero no pudo hacer nada apra evitar la huida del chaval... Éste cayó en el barandal frente a una mujer anciana, que fruto del susto empezó a relatar de que los chicos de hoy son unos gamberros... Pero Aureus no se quedó ahí para escucharla.

    Descendió a la segunda planta corriendo y viró otra calle, apoyándose en la pared... -Fiuhh~~ ¡Por qué poco!- Luego echó un vistazo al pan. -Hmm... Sabroso- Abrió la boca de forma exagerada dispuesto a pegarle una centellada, pero sus ojos advirtieron algo que refernó su instinto.

    Dos muchachas, una de aproximadamente siete años, y otra de unos diecisiete. Se acercaban a los ricos bonachones en busca de limosna, ofreciendo más que caridad... Tan solo por comer. ¡Eran niñas! y probablemente vendiesen su cuerpo con tal de... Solo comer. Cerró las fauces, acercándose a las niñas; éstas le dirigieron una sonrisa, sabía que nada podía ofrecerle Aureus, pero... Sus ojos corrieron a enfocar al Pan, Y Aureus, estiró su mano Ofreciéndoselo.

    En ése momento, los policías habían llegado sin Aureus haberse percatado, agarrándolo de la camisa, mientras el niño pataleaba y gritaba -¡¡SUELTENME ARGGSHH!!-


    Jaziel

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    Re: Correr para sobrevivir.

    Mensaje por Jaziel el Vie Ene 21, 2011 8:38 pm

    [Perdón, me quedó un poco largo, pero sabrás entender]

    Día soleado (aunque el solo lo notase por la temperatura), calor, tranquilidad, libertad. Nada separaba a Jaziel de vivir su vida tranquila, tal y como lo estaba haciendo desde hacía mas tiempo del que un simple humano pudiese contar. Bueno, quizás mas de un simple humano, pero en fin, todo se resumía en que este demonio había pasado ya mucho tiempo disfrutando de todo esto como para cambiarlo. La libertad y la calma eran adictivas. Más de lo que cualquier otro demonio pudiese entender jamás. Por eso se había alejado. Por eso no planeaba volver. Al fin y al cabo. Sus flores no se verían bien entre seres corruptos verdad?

    Un bastón blanco marcaba el camino de Jaziel, aunque lejos estuviese de necesitarlo. Le gustaba la idea de fingir ser un inválido, aunque su vista realmente no estuviera. Le gustaba su bastón. Además, el mismo lo había hecho, por lo que tenía un valor sentimental para el. Aparentemente se había extralimitado en su caminata, llegando hasta el centro comercial. Un lugar muy grande y lleno hasta el tope de personas. No era que le molestase, en absoluto, pero debía escuchar las pisadas de todos al mismo tiempo, y sus charlas, y sus tonterías, etc. Simplemente suspiró y decidió que, si ya había llegado hasta allí, lo menos que podía hacer era dar un paseo

    Por mas que la opulencia de las tiendas pudiese llamar la atención de todos, lo que realmente le atraía a Jaziel eran los humanos. Le parecía bastante peculiar su forma de actuar. No era como ángeles y demonios, no. Era como una mezcla de ambos que llamaba la atención. Poder hacer cosas buenas y malas con tanta facilidad era algo que le desconcertaba. Había pasado mucho tiempo escuchando a los humanos (lugares como ese centro comercial hacían mas fácil la tarea), y sin embargo no había logrado comprenderlos del todo. A la conclusión a la que había llegado este chico de unos aparentes y eternos 21 años, era a que necesitaban de un botón, y que ante una tentación o algo como eso, podían volcarse a la maldad, mientras que su moral podía mantenerlos del lado correcto

    Estas divagaciones hacían que su caminata continuase, hasta que una discusión subida de tono hizo que se frenase un poco para escuchar. Aparentemente un niño discutía con un par de adultos... podía sentir su localización gracias a la madre Gea, por lo que decidió ir hacia allí. Necesitaba estar un poco mas cerca para enterarse bien del por qué de todo aquello. Aquel centro comercial era enorme, y estaba lleno de tiendas y personas deambulando, mas aún debido al hermoso clima. Mucha interferencia

    Ni bien estuvo a no mas de dos metros de ese escándalo, pudo entender de qué se trataba todo aquello. Aparentemente el niño había robado comida de un puesto. No podía ser tan malo si había robado solo comida. Debía ayudarle? No estaba seguro. No era de meterse en asuntos de humanos, pero quizás... quizás podría hacer una excepción. Decidió acercarse con su bastón por delante de el. Dirigió sus ojos hacia las niñas en forma seria y estas huyeron corriendo con el pan del muchacho. Era momento de hablar con el policía

    -Oficial verdad? Podría decirme que hizo mi sobrino esta vez?

    El policía se enfocó en la nueva persona que le estaba hablando. No le agradó mucho lo que vio. Un tipo de unos veinte años, con el pelo semi largo, camiseta y jeans gastados, y para colmo de males, ciego. Había que reconocerle a aquel no vidente que cuidaba su físico, tenía buena forma, pero su forma de vestir, y ese arete en su oreja izquierda no le gustaban para nada. Mas aún si era el tío de un niño que había acabado de roba. Decidió aquel oficial que quizás el tío debería de alejarse. Aunque tuviese que intimidarle

    -Este niño ha robado, y como ladrón, debe de ser castigado, y usted no tiene derecho a meterse en esto... señor...

    Ese tono no le agradó demasiado a Jaziel. Solo se limitó a poner su brazo libre por sobre los hombros del chico para que terminara de comprender que estaba intentando ayudarle, aunque seguro ya se estaba dando cuenta solo de todo aquello. Sin embargo aún quedaba el inconveniente de los oficiales... como debía de resolverlo? Qué complicaciones le creaba mezclarse con humanos

    -Yo me encargaré de su escarmiento, no causará mas problemas, se lo aseguro. Vamos, ahora...

    Luego de decir esto, Jaziel dio media vuelta para que el niño le siguiera, pero en ese momento, la mano del oficial, que no había entendido el mensaje aparentemente, se cerró sobre su muñeca, fuertemente, por lo que Jaziel pudo notar, aunque no le doliese debido, obviamente, a su condición de demonio

    -Usted no se va a ningún lado, ni usted, ni ese mocoso ladrón, no me importa que sea un maldito ciego, entendido?

    Esto colmó la paciencia del demonio. Está bien querer detener a alguien y toda esa clase de estupideces, pero lo que si estaba mal era esa actitud prepotente, amenazadora y violenta que el oficial de policía estaba mostrando. Quizás un pequeño truco demoníaco no haría mal en este caso. Hacía mucho no lo utilizaba, pero estas cosas son como andar en bicicleta. Nunca se olvidan. Aura de terror. El tipo no volvería a molestar, y además nadie notaría que el la utilizaba. Se dio una media vuelta lenta y lo miró con sus ojos grises e inexpresivos directo a los del policía, aplicando esta sutil táctica

    -Verás... No volverás a molestarme ni a mi ni al niño, porque sino, no seré bueno contigo

    Dicho esto, hizo una seña al niño y comenzó a caminar. Ni siquiera se quedó a observar como aquel tipo se retorcía de miedo y se caía al suelo. Simplemente dio una media sonrisa y continuó moviendo su bastón al compás de su caminata

    Aureus
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    Re: Correr para sobrevivir.

    Mensaje por Aureus el Sáb Ene 22, 2011 3:46 pm

    El niño notó la cálida mano del personaje invidente, que daba por señas que trataba de ayudarle; más no le inspiraba confianza, debido a que la habilidad de Aura de terror no iba enfocada tan solo a un objetivo, sino que se propagaba alrededor. El muchacho, tuvo miedo, mas la férrea mano con su escuálida fuerza no lo dejó reaccionar, paralizado por el miedo.

    Los policías que apremiaron a reprimendar al joven, cayeron al suelo fruto del pavor, y asintieron a la petición del ciego. Tal y como éste lo dirigía hacia otro lado, la mirada del chico se dirigió a las niñas que se quedaron mirando, también con terror infundido, a Aureus mientras se iba alejando de la mano del invidente hacia calles contiguas del centro comercial. Sostenían ellas la barra de pan, cumpliendo así Aureus su objetivo de dar de comer a aquellas, que como él, tenían un atroz hambre, pero no poseían de las habilidades suficientes para "requisar comida" quedando así boquiabiertas tras la marcha del joven de cabellos carmín. Algo había pasado inexplicable, dominando la voluntad de los humanos que allí se encontraban.

    Tras girar dos calles guiado de la mano del ciego apoyada en su hombro, Aureus lo miró con inocencia... habiéndosele pasado la sensación de terror y viéndolo todo desde un punto de perspectiva más claro. -Gracias señor, no creí poder escapar de ésa...- Él no trataría de justificarse por el hecho de robar, mas su hambre lo obligaba, de hecho, el demonio, por sus sentidos superdesarrollados, podría haber escuchado como, al recordar Aureus el Pan que había perdido, entregándoselo a las niñas, su estómago rugió, provocándole llevarse las manos al estómago y guiñar un ojo de dolor.-¡Ay, ay ay! duele-



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    Jaziel

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    Re: Correr para sobrevivir.

    Mensaje por Jaziel el Dom Ene 23, 2011 5:20 pm

    Aquel chico había agradecido que el le salvase. Era una sensación agradable, pero de todos modos el chico necesitaba una reprimenda. El hambre no justificaba, a la vista de Jaziel, una excusa para robar. Nunca era buena opción elegir el camino fácil en este tipo de cosas. El joven seguía caminando con el, aunque la mano del demonio ya no rodeaba los hombros del chico. Ese gruñido del estómago del de pelo rojizo hizo que el se detuviera y lo mirara seriamente

    -Recuerda niño... robar nunca está bien, es mas honroso pedir limosna. La gente no es tan buena como yo y te salva de estas cosas si no ve en ti buenas intenciones... sin embargo (dejó escapar una sonrisa) Esos idiotas se lo merecían, por lo que vallamos a mi casa a comer algo

    Su bastón comenzaba a guiarle nuevamente, aunque el no lo necesitara. Su casa quedaba a algunas calles de allí, y podría comer algo. Todo ese alboroto le había levantado el apetito. No tanto como el del niño quizás, pero si uno bastante grande. El niño le caía bien... parecía un pequeño con... como decirlo... pasta de valiente. Además, su corazón se notaba a la legua. El hambre le había hecho tropezar una vez, pero ese tipo de faltas era completamente perdonables

    Lo único que realmente esperaba era que bubbles no arara un escándalo por el visitante. Ese animal del demonio era muy territorial y enojón

      Fecha y hora actual: Sáb Mayo 19, 2012 2:27 am